CURSO ADAPTADO A LAS NECESIDADES DE ESTA POBLACIÓN

En un mundo donde todo va deprisa y estamos rodeados de estímulos, aprender a respirar, parar y escucharnos es la clave para ser más capaces de controlar no solo nuestras amociones, sino tambien nuestras conductas.
Está demostrado que la impulsividad es uno de los agentes causantes de problemas en nuestras relaciones sociales y personales, así como uno de los más relacionados con las conductas de riesgo. Cuando aprendemos a ser más autónomos a nivel emocional y a ser más capaces de controlar nuestras acciones, todo se vuelve más fácil en nuestra vida. Las relaciones se expresan desde otro lugar y los demás nos perciben con más paz.
Este curso está pensado para chicos y chicas que bien por falta de control de impulsos, problemas familiares o escolares están pasando por un mal momento y necesitan una guía y apoyo para poder aprender a reconducir estas conductas en un entorno cercano y compartiendo con sus iguales este tipo de situaciones, para poder aprender estrategias con las que encontrar más seguridad en ellos, más autoconocimiento y control y poder relacionarse desde un lugar más maduro con su entorno.
